La taramita, conocida también como escoba de bruja, es una formación natural de minerales en forma de abanico que recuerda a una escoba mágica. Desde tiempos antiguos ha sido utilizada como símbolo de protección, limpieza energética y barrido de malas influencias.
Aplicación esotérica: la taramita o escoba de bruja se asocia simbólicamente con la conexión con la tierra, la transformación y la protección entendida como intención personal.







